VIVIR BAJO LA PRESIÓN DEL RECONOCIMIENTO

Hola amigos. Espero que hayáis tenido una semana fructífera, pero que sobre todo, vosotros en vuestra intimidad, lo sepáis evaluar así. Lo digo, porque quería desarrollar un tema que a todos nos trae de cabeza: el hecho de tener que demostrar a los demás lo valiosos y productivos que somos. Es como si así sintiésemos que nos ganamos el respeto, la atención y consideración de los demás. Pero quizás lo único que consiga esto, es no atender a lo verdaderamente importante.

Parece que se espera de nosotros que hagamos varias cosas a la vez y todas perfectas, porque si no le fallas a los demás. Sin embargo, quizás, en lugar de gastar tanto tiempo en ordenar lo que implica un gasto de energía en asuntos irrelevantes, nos lo quite en los relevantes.

El universo en eso es, cuanto menos, curioso. Se desarrolla en un entorno desordenado. Parece que existe más ESTABILIDAD de ese modo, cuando se quiere dar paso a la TRANSFORMACIÓN. Los científicos lo llaman ENTROPÍA. Por eso, por ejemplo, encontramos que las moléculas de la energía  del gas, están dispersas, si estuvieran ordenadas, no crearían ese valor.

Esto me hace pensar, que quizás tengamos que emplear menos tiempo en ser perfectos para los demás, y más tiempo en SERLO para nosotros mismos. Si agrupamos nuestras obligaciones, no somos nada creativos, ofrecemos más de lo mismo, pero si dejamos de estar tan pendientes del entorno, quizás nos demos cuenta de que podemos crear algo nuevo y único, sin miedo al qué dirán, sólo a tratar de transformarnos en aquello que nuestra energía crea conveniente hacer, con naturalidad.

Por poneros otro ejemplo, más glamuroso, os contaré que el otro día me fijé en la gran cantidad de famosos que han contado haber intentado quitarse la vida en algún momento. Aparentemente han triunfado, sin embargo ellos se sienten enjaulados. Parece que siempre tienen que ser admirados o no son ya nada. Sin embargo, yo pensaba, quizás cuando dejen de querer ser ese algo que esperan los demás, encuentren quien realmente son.

Me imagino que muchos pensaréis que es razonable lo que digo, pero inviable porque hay que sobrevivir. Y quizás ese es el principal obstáculo, pensar así. El universo no tiene miedo. Actúa con naturalidad, y todo se crea como una ecuación perfecta. Quizás eso deberíamos hacer nosotros, dejar de ser tan temerosos y confiar en qué, así ha de ser.

Jesús dijo en una ocasión: Ocuparos del reino y su justicia, que lo demás, se dará por añadidura. Y ese reino mora en nuestro interior, deseoso de mostrarse, mientras nosotros le ahogamos con nuestros miedos y frustraciones.

Me temo, que para liberar nuestra alma, debamos eliminar antes lo que nos elimina a nosotros. Y tarde o temprano, habrá que echarle VALOR a la cosas, si queremos formar parte de ese DESORDEN CREADOR Y ÚNICO  que sólo podemos SER aunque nos empeñemos en lo contrario.

LOVE, Carmen.

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Acerca de mcarmen

Escritora de varias novelas: "Tras la estrella del atardecer" (2017) "Ella estuvo allí", "La llamada del comienzo", "Hacia el destino final". "La conquistadora guadalupana"(2016) "Con destino al valor" (libro juvenil) "Los magos de oriente existen" (libro juvenil) "El amor encuentra el modo" (relato corto)

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