Hola amigos. Estos días llevo rondando una idea, que tiene varios denominadores comunes, las muchas injusticias, difíciles de solventar en esta sociedad, tal y como está organizada, llena de normas que más que ser útiles a las personas, en diversas ocasiones parecen hechas para entorpecernos.
Hace unos días vi por televisión un desalojo, con derribo incluido. Pero además de dejar sin vivienda a unas personas que llevaban setenta años viviendo allí, les avisaron con tan solo un día de antelación, para comunicarles el eminente derribo. En tan poco tiempo, no pudieron desalojar todas sus pertenencias, los que hasta entonces habían vivido allí, y adivinad que paso… Por supuesto lo peor. Derribaron la casa, si o si, con aún numerosos cuadros de familia en las paredes, ropa, mantas y múltiples utensilios.
Si alguien se retrasa una sola hora en cumplir un requisito administrativo en los que deberían ser servicios públicos, no hay perdón. Pero eso sí, si ellos se retrasan, días, meses, años…, no pasa nada, es que estamos en crisis. . Esas son las normas y las abalan aquellos que permiten que se cumplan. Todo lo demás, a mi modo de ver, son EXCUSAS, que a todos se nos da fenomenal, encontrarlas, pero que no pueden borrar, la verdad de la cuestión.
Otra historia reciente que me impactó, fue la de un jugador de futbol de segunda división. Resulta que mostró un mensaje de solidaridad hacía los niños con cáncer en su camiseta interior, tras marcar un gol y le multaron con dos mil euros, a pesar de que no tenía ninguna implicación política ni nada por el estilo. Pero ya se sabe, las normas son las normas. Otra buena causa, sujeta a las normas inamovibles para muchos, que nuevamente en vez de servir al hombre, ocurre lo opuesto, castiga al hombre por sus buenos actos.
En fin, que se me pasan por la cabeza una y mil razones para “cag…” en este sistema de “M…..”, pero voy a respirar hondo y esas cosas, para poder pensar con claridad y dejar a un lado mi indignación.
Creo que la ley humana tiene muchas carencias, porque somos ciegos creando leyes y cumpliéndolas como borregos sin la flexibilidad necesaria para interpretarlas adecuadamente y cambiarlas en lo necesario en pos del bien de todos.
Pero todo no termina ahí. Todavía te puedes encontrar programas sensacionalistas donde se busca el espectáculo por encima de todo, olvidando esos valores humanos que todos sentimos de manera intrínseca, con tal de crear audiencia. Si hay que llevar a alguien al borde del suicidio y a crearle un trauma de por vida, ¡a por ellos! El caso es crear audiencia.
Por todo ello llego a la conclusión de que a pesar de que todos tenemos un trabajo al que le dedicamos lealtad, bajo mi punto de vista, esa lealtad debería terminar, justo en el momento en el que tu conciencia te dicta algo distinto a lo que te propone o pide esa profesión. Eso dignifica y marca la diferencia hacía un mundo mejor. El miedo a no tener trabajo si actuamos de acuerdo a nuestras ideas, con la posible consecuencia de perder nuestro sustento, no debería prevalecer sobre nuestros juicios.
Aquí os dejo un gran consejo de un Maestro, por si os sirve de INSPIRACIÓN: “buscad primero el reino de Dios y su justicia, que lo demás se os dará por añadidura” (Mt. 6, 33).