Bienvenidos otro maravilloso día más en el que estamos vivos y podemos luchar por DISFRUTAR esta experiencia de la escuela de la vida. En ella también aparece el fútbol y tras el gran acontecimiento acaecido hace dos días: 19/07/2026 con el mundial, mientras subía hacía un monasterio que tengo cerca de casa y suelo visitar, me ha venido una idea que venía rondando, con mayor claridad.
A estas alturas, ya es obvio que la selección ESPAÑOLA es la CAMPEONA DEL MUNDO en esta disciplina y que a juzgar por lo que la prensa y otros medios de comunicación han trasladado, era la favorita en la final contra ARGENTINA, pero de la que quizás, menos esperanza se tenía que ganara.
También podemos constatar el desprecio con el que se ha tratado al contrincante, por parte de algunos jugadores argentinos que los han insultado, despreciado y golpeado. También algunos de sus seguidores han sido inmortalizados en las redes sociales, gritando insultos que no me atrevo a escribir aquí, viviendo incluso en esta madre patria que los acoge y seguirá acogiéndoles, con fraternidad. Y todo ello, antes de que se diera el desenlace a favor de ESPAÑA.
Se podría decir, que con todo esto en contra, incluso el arbitraje que se atrevió a anular dos goles del equipo español, uno de ellos, indiscutiblemente válido, parecía que España irremediablemente sucumbiría, pero NO. Contra viento y marea y toda la chulería del mundo que se puede aguantar, ENCAJARON CADA GOLPE. No entraron a las constantes provocaciones que podían haberlos descentrado, ni respondieron con violencia, a ejemplo de cómo lo hizo, EL RESUCITADO.
Qué lástima que no podamos construir un himno nacional y tomar como modelo de elegancia, esta aventura que ha alentado a tanta gente del planeta. Hasta los ciudadanos españoles, que sufrimos una contante persecución contra la UNIDAD NACIONAL, vivimos la roja, con una audiencia absoluta que levantó a los golpistas de turno, haciendo de las suyas. Pero el sentimiento de PERTENENCIA pudo MÁS.
El caso es que Argentina, luce una bandera azul celeste, emulando a la Inmaculada Concepción y se persigna con la cruz de la TRINIDAD, pero luego sale al campo de juego, como si fuera una batalla bélica en la que EL CRUCIFICADO ya no pinta nada. El juego sucio SIEMPRE ACABA MAL. Morir con gloria, no es desafiar al contrario con todo tipo de violencia, con tal de ganar. JESÚS YA LO DEMOSTRÓ. Porque incluso si la justicia, que en esta ocasión SÍ se ha dado, no hubiera aún emitido la última palabra, NO se hubiera visto bien el resultado.
Y le doy este toque religioso, precisamente porque, gracias a Dios, estas selecciones, no prescinden de ÉL. También hemos visto gestos de Luis de La Fuente, TRANSFIRIENDO su fe, breve, pero de manera concisa y al goleador de la VICTORIA, Ferrán Torres, diciendo que su Cruz y su Virgen, siempre le protegen.
Otra cosa que me llama la atención es la frase del RESPETADO y AMADO Himno de Argentina, con el que quiero terminar, LLAMANDO A LA HERMANDAD a este PUEBLO HERMANO:
“Coronados de gloria vivamos o juremos con gloria morir”.
Creo que entendido desde ese Espíritu de hermandad que debe unir al mundo entero, la GLORIA es vivida desde las consignas del que lo DA TODO POR AMOR. Esa CORONA que a veces puede estar llena de espinas, te lleva a ese BUEN MORIR que te AGARRA de la mano, en el último momento y te RESCATA de lo que parecía un final inevitable.
Se os quiere, por supuesto también a los ARGENTINOS AMADOS,
CARMEN.










