Hola amigos. Comparto esta bella fotografía en la catedral de Burgos con mis amigos y familia española y mexica, en estos días de Semana Santa porque la fe, el AMOR y la esperanza se ven reflejadas en ella: buen retrato del mensaje que quiero dejar.
Muchas veces hemos oído decir la frase o el dicho: “La procesión se lleva por dentro” aplicándolo a un sentimiento interior que solo uno sabe cuán profundo es, para bien y para mal. Es un dolor a veces, que no se quiere expresar por temor quizás, a ser juzgado y no ser comprendido. Aunque la experiencia me dice, que es peor no compartir aquello que puede estar corroyendo tu interior, por supuesto, buscando a aquellos que sabes, te quieren. El AMOR es FUNDAMENTAL para todo lo que consideremos importante. SIEMPRE encuentra el MODO de salir por la puerta de la VIDA y la ESPERANZA.
Estos días en casi todos los medios de comunicación se comenta una tremenda desgracia que marca el tipo de sociedad en la que vamos caminando: la del descarte. Una joven con problemas psicológicos pidió la eutanasia y finalmente, pese a la oposición de la familia, ha sido sometida a una inyección letal que es amparada según las leyes en España que ciertos políticos… y me cayo lo que pienso de ellos, han llevado al poder judicial (que no parece independiente del resto). Una auténtica desgracia que ha dejado una atmósfera desoladora.
Ojalá no tuviera que decir que mi último libro “Por la Eternidad”, está en esa tónica que ojalá se disipe gracias a que los que podemos alzar la voz, lo hagamos.
Este tiempo es un buen momento para la oración y la reflexión fijada en el Espíritu del que dio su vida por todos y cada uno de nosotros.
Él nunca se rinde y aunque sus modos no alborotan, tienen la fuerza de un vendaval. Así es el amor de Dios. Ojalá sepamos llevarlo por todos los rincones donde hay oscuridad para que las políticas del descarte sean reemplazadas por las del RESCATE que un día, un tal Jesús de Nazaret, pagó por nosotros.
Con AMOR, Carmen.