¿Qué es ser CRISTIANO?

«Antes de que el odio te elimine a tí, elimínalo tú a el. El amor se encargará de dártelo todo sí te entregas a el».

Hola de nuevo. Algo me ha hecho querer contaros lo que desde mi punto de vista, es realmente, ser un cristiano, porque creo que es una joya tan preciada, que tiene que ser narrada y creo que existe mucha confusión al respecto. No creo que sea una meta fácil de alcanzar, o quizá sólo lo parezca, habrá que dejarse llevar.

¡Bueno, ahí va!, después del trabajo que he realizado para construir mi novela, yo diría, aún a riesgo de equivocarme, que ser cristiano es:

  • Amar al prójimo  como a uno mismo, y eso implica; hacer a los demás lo que te gustaría que los demás hicieran contigo. Por tanto, respetar, amar, cuidar, perdonar…, como a nosotros nos gusta que nos hagan. Por ejemplo: El cristiano, respeta e intenta entender comportamientos fuera de lugar, en lugares tan diversos como, en la carretera, con el vecino de al lado o al tratar a las personas de diferentes, gustos, religiones, costumbres, ideologías políticas…, con respeto e intentando echar una mano, con críticas constructivas que puedan ayudar a todos y con mucho tacto para no herir, estando siempre abierto al criterio del otro.
  • Creer que todos somos hijos de Dios. Por tanto respetar la sagrada vida de todos y cada uno de los seres humanos de este planeta y cuando uno de ellos parece perdido, intenta ayudarlo y no, machacarlo aún más. Sabemos que muchos seres humanos, pasan múltiples penurias. Un cristiano no descansa hasta que eso deje de ocurrir, porque son parte de él/ella. Lucha  pacíficamente, para que no se maltrate la vida del hombre; su dignidad, su libertad, su educación integral, su salud…, sin subestimar a nadie, porque su potencial es absoluto, por tanto, todos pueden enseñar algo, sí les dejamos. No busca tener la razón, sino encontrarla y no alardéa de ella. También implica el respeto y la tolerancia hacia aquello que aunque no se entienda, se sabe que no daña nada más que a aquel que tiene el prejuicio. Un cristiano sabe que no posee la verdad absoluta de las cosas.
  • Se alegra porque los últimos sean los primeros. No importa cuando, lo importante es que finalmente, un hermano vuelva a la luz. El perdón es un gesto de generosidad que un cristianos sabe otorgar, porque su corazón no puede odiar, quizás esté herido y no logre entender nada, pero, perdonará incluso al que parece su enemigo, porque sabe que el único enemigo que existe, es el que nosotros creamos con nuestra ignorancia y al olvidar nuestra esencia común. Piensa en que un día, judíos y musulmanes se llamarán hermanos y se pelearan el uno con el otro, por dar algo suyo al otro, no al revés y eso ocurrirá, porque algunos hermanos perseverantes, logren tocar sus corazones, con ese amor incondicional que recibieron un día.
  • Olvidar el miedo y confiar en el sentido de la vida, en la creación, en el creador, en nosotros. Un cristiano tiene que abandonar el miedo, para poder encontrarse a sí mismo y hacer lo que tiene que hacer, porque sabe, que todo saldrá bien. No importa lo que parezca, solo importa lo que es. Ahora todo parece desolador, naces, vives, unos días mejor y otros peor y finalmente, mueres. Pues, no. El cristiano, confía en que todo tiene un sentido positivo y que en cada paso que dé, estará más cerca de encontrarlo.
  • Saber que la solución de las cosas está en amar, no en desear el mal ajeno y apartarse de lo que te pueda tentar al odio o rencor. Por tanto, sabe que se solucionan las guerras, hablando de paz, no creando armas de destrucción o creyendo que la violencia nunca puede solucionar nada ni insultar al «adversario».  Se manifiesta a favor de la vida, de la paz, por un mundo ecológico, con energías renovables, que respete a la naturaleza que es parte de nosotros…, haciéndolo pacíficamente y con la palabra respetuosa y sabia, como bandera.
  • Es aquel que donde todos ven defectos, el ve virtudes e intenta a partir de ahí, encontrarse con la persona herida que se manifiesta erroneamente. Es esa persona que busca a su hermano, cuando éste está metido dentro de un pozo oscuro y es repudiado por todos. Prudente, pero sin odio en sus respuesta y acciones. ¡Vaya!, es aquel, que todos querríamos encontrarnos si se nos fuera la pinza en algún momento, y necesitáramos ser rescatados, a pesar de nuestros actos, el Hércules de Sena.
  • Sabe que nuestra situación es circunstancial y con un sentido; aprender. Por eso aquel que trata a los demás con amor, independientemente de su apariencia, ese es el cristiano. Pobre, rico, guapo, feo, listo, tonto, más que tonto, con deficiencias físicas o emocionales…, todos, sus hermanos, con diferentes necesidades a las que hacer frente y con la disponibilidad que le otorga su gran corazón.
  • Es aquel que sonríe a la vida cada día, porque es como un niño, lleno de ilusión por descubrir cada día, algo nuevo y sorprendente. Que se deja llevar por todas las cosas bellas que envuelven nuestro planeta, sintiendo cada uno de los sonidos, imágenes, sabores, olores y múltiples sensaciones que no se pueden razonar, solo sentir y tener el valor de vivir.
  • Da gracias por todo lo que recibe a diario, es consciente de ello y lo disfruta, dando a cada día lo suyo. Es facil ver la paja en el ojo del otro, pero no la viga del nuestro. El cristiano valora la humildad, para hacerse más sabio, saborear, eso único, que hay en cada uno de nosotros y tener a su hermano a su lado, disfrutando de la abundancia que hay en la vida y que puede y debería ser para todos.
  • Es aquel que cree que la fe mueve montañas, por eso, cada día lucha con gran felicidad y positividad, sabiendo que todos sus actos y el de sus hermanos, darán buenos frutos y finalmente, el principio de todo, llegará, y será gracias al esfuerzo de los pedazo de seres humanos que ha creado Dios. ETERNAMENTE, LOVE